Muchas veces, los pacientes que acuden a mi clínica solicitándome un tratamiento, se sientan en mi consulta para que yo los valore y me dicen, cogiéndose con cada una de sus manos, sus dos mejillas y tirando de la piel de la cara hacia detrás: ¡QUIERO ESTO!

Ver imagen

Creo que si estáis leyendo este post y alguno de vosotros/as estáis en este caso, ya sabéis a que me refiero.

Pues bien, lo primero que os quiero comentar es porqué se produce este descolgamiento. Con los años se producen unos cambios en la apariencia y la forma de la cara, estos cambios son debidos a la pérdida de elasticidad y firmeza de la piel, que año tras año se va reduciendo. En nuestro cuerpo se van produciendo unos cambios, entre los cuales encontramos que, a partir de los 40 años, perdemos un 1% de colágeno al año, traduciéndose esto en una flojedad de la capa superficial de la piel y produciéndose ese caída (pérdida de firmeza).

Gracias a los nuevos avances técnicos e innovaciones en la Medicina Estética, podemos, con un simple tratamiento de unos 30 minutos y sin necesidad de una intervención quirúrgica, corregir este descolgamiento, volviendo así a recuperar ese volumen y esa firmeza que se había perdido con el paso de los años.

El tratamiento del que os hablo son los HILOS TENSORES que, colocados en las distintas zonas que queremos mejorar (contorno facial, mandíbula, pómulos y tercio medio, cejas y cuello), consigue esto con dos simples procesos:

  • Un primer proceso que es un efecto lifting inmediato (pero discreto).
  • Un segundo proceso que es regenerador, para unos resultados naturales y graduales, ya que el contenido del que están fabricados los hilos promueven la restauración del colágeno perdido.

El procedimiento (de unos 30 minutos) de duración consiste en unos simples pasos, pero deben ser realizados por un profesional especializado y formado específicamente para la realización de este tratamiento. Estos pasos los podemos definir en:

  1. Se aplica una anestesia local tópica (una crema) en la zonas que se van a tratar, para que el paciente no note ninguna molestia.
  2. Localizamos la zona de mayor efecto lifting y se introduce una sutura bidireccional en tejido subcutáneo (debajo de la piel). Esta sutura está fabricada de un material reabsorbible por nuestro cuerpo y está dotada de sustancias generadoras de colágeno.
  3. Realizamos el tensado de esa sutura para levantar y tensar la zona deseada.

Después del tratamiento el paciente notará ese efecto lifting natural e inmediato, consiguiendo un rejuvenecimiento facial en pocos días, reposicionando el volumen y redefiniendo el rostro y el cuello, pudiendo inmediatamente después del tratamiento volver a su actividad cotidiana, con total normalidad.

Este simple tratamiento te convierte en una versión mejorada y más joven de ti misma.

Sígueme en facebookInstagram.

Artículos recientes

Escribe tu comentario