ácido hialurónico

Mucha gente hoy en día, que no acude a las clínicas de medicina estética o indagan poco en el asunto, desconocen qué es el ácido hialurónico y qué usos se le pueden dar dentro de la medicina estética; incluso algunas veces lo confunden con el botox (lease este anterior post en el cual hablábamos del botox).

Hoy vamos a hablar en general de qué es el ácido hialurónico, ese ácido tan desconocido para algunos pero tan utilizado en medicina estética, así como también en otras ramas de la medicina como por ejemplo la traumatología, oftalmología o incluso como remedio terapéutico. También vamos a citar brevemente los usos que le damos nosotros en medicina estética, ya que más adelante en próximos posts os vamos a explicar con detenimiento los tratamientos en los que se usa.

El ácido hialurónico es un polisacárido (formado por monosacáridos cuya función principal es de reservas energéticas y estructurarles) de textura viscosa y que encontramos de forma natural en nuestro cuerpo (cada uno de nosotros tenemos alrededor de unos 15 gramos), formando parte de las articulaciones, los cartílagos, los ojos y la piel.

La característica principal del ácido hialurónico es la capacidad que tiene de atraer, captar, absorber y retener el agua, de ahí que, como en el caso de la piel, una gran proporción de ácido hialurónico nos dará un mayor aspecto de hidratación y juventud.

Dentro de la medicina estética los principales usos que se le da al ácido hialuronico son:

  • Dar volumen (en pómulos y labios)
  • Revitalizar (óvalo facial, cuello, escote y manos)
  • Definir
  • Realzar
  • Rellenar (líneas faciales y arrugas)

Con el envejecimiento el ácido hialurónico se va perdiendo y con ello también los niveles de humedad que posee nuestra piel. Debido a esta pérdida de humedad se empieza a manifestar una arruga fina que con el tiempo se va transformando en más gruesa y finalmente en un descolgamiento de la piel.

líneas faciales

Gracias a los tratamientos que realizamos los médicos estéticos con ácido hialurónico, podemos devolver a nuestros pacientes esa hidratación, luminosidad y volumen que han perdido con el paso del tiempo debido al envejecimiento y la falta de cuidado o por factores externos como una elevada exposición solar (sin su debida protección).

Estos tratamientos se realizan introduciendo un gel que está formado en su base con ácido hialurónico y que se inyecta bajo la piel con una aguja ultrafina. Este gel lleva incorporado un anestésico para que el paciente no note ninguna molestia y se inyecta en la capa profunda de la piel para reponer ese ácido que se ha perdido, consiguiendo con ello una piel hidratada, elástica y con un aspecto natural.

También nos podemos encontrar el ácido hialurónico en compuestos alimenticios (nutricosmética) en cuya presentación van acompañados de otros compuestos como pueden ser el manganeso o la glucosanamina, para facilitar la absorción del ácido hialurónico por nuestro organismo. Otro gran uso donde nos podemos encontrar también el ácido hialurónico es como un componente en cremas o serums que son de uso tópico, gracias a la capacidad de hidratación que posee este ácido.

Por lo tanto, ya sabéis que si necesitáis mejorar vuestro aspecto, dándole una mayor hidratación, volumen, revitalizarlo o simplemente realzarlo, el ácido hialurónico es vuestro aliado.

En la Clínica Graziella Moraes te realizamos una primera consulta gratuita con un diagnóstico completo, para determinar cuál es el tipo de tratamiento que mejor se ajusta a tus necesidades. Y si aún tienes dudas, o si quieres pedir cita con nosotros, ¡llámanos al 986 95 25 97 y pregúntame! Estaré deseando aclararlas.

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