Si últimamente te miras al espejo y notas que el óvalo de la cara ha perdido definición, que el cuello ya no está tan firme o que la piel parece “descolgarse” un poco al final del día, no es tu imaginación. Es la flacidez, y aparece antes de lo que solemos pensar. La buena noticia es que hoy existen formas de reafirmar la piel sin pasar por quirófano. Una de las más conocidas es Thermage FLX, y en este artículo te contamos qué es y, sobre todo, qué le ocurre de verdad a tu piel cuando lo haces.
Qué es Thermage FLX y por qué se habla tanto de él
Thermage FLX es un tratamiento médico de radiofrecuencia monopolar de última generación pensado para reafirmar y mejorar la firmeza de la piel sin cirugía, sin bisturí y sin necesidad de baja. Se realiza en una sesión y, como es un procedimiento médico, en nuestras clínicas lo llevan a cabo siempre nuestras doctoras tras una valoración previa.
Su fama viene de que combina dos cosas que no siempre van juntas: es poco invasivo y, a la vez, actúa en las capas profundas de la piel, esas donde de verdad se juega la firmeza.
La tecnología: radiofrecuencia monopolar de última generación
La radiofrecuencia monopolar es una tecnología que genera calor de forma controlada en el interior de la piel. La versión FLX incorpora mejoras en comodidad y en la forma de aplicar la energía respecto a generaciones anteriores. Lo importante para ti: el objetivo no es “quemar” nada en superficie, sino calentar la dermis de manera precisa para poner en marcha los propios mecanismos de reparación de tu piel.
Qué le ocurre a tu piel con la radiofrecuencia
Aquí está lo interesante, y lo que casi nunca se explica. Reafirmar no es magia: es biología.
Calor controlado en la dermis: el “gimnasio” del colágeno
El colágeno es la proteína que da estructura y sostén a la piel. Cuando la radiofrecuencia calienta la dermis a una temperatura controlada, ocurren dos cosas. Primero, las fibras de colágeno que ya tienes se contraen, lo que se traduce en un efecto tensor apreciable. Y segundo —y esto es lo valioso a medio plazo—, ese calor actúa como un estímulo: la piel interpreta que debe repararse y pone en marcha la producción de colágeno nuevo. Es un proceso que se llama neocolagénesis y que se desarrolla de forma progresiva durante las semanas siguientes.
Por eso a la radiofrecuencia se la compara a veces con el ejercicio: no ves el músculo crecer el mismo día que entrenas, pero el estímulo pone en marcha el cambio.
Más allá de reafirmar: qué otros beneficios notas en la piel
Cuando estimulas la síntesis de colágeno, no solo ganas firmeza. La piel tiende a mostrarse más densa y con mejor textura, el contorno facial puede verse más definido y muchas personas describen un aspecto general más descansado y luminoso. Al mejorar la calidad del tejido de sostén, la piel recupera parte de esa “estructura” que el tiempo va restando. Todo esto varía según cada piel, la edad y el punto de partida, por eso la valoración previa es tan importante.
Qué le pasa a tu piel a partir de los 40
A partir de los 40 —a veces antes— la producción natural de colágeno y elastina se ralentiza. La piel pierde parte de su elasticidad y, por efecto de la gravedad, empieza a ceder: es lo que notamos como flacidez. Se hace visible sobre todo en el óvalo facial, el contorno de ojos y el cuello, tres de las zonas que antes “delatan” el paso del tiempo. Entender esto ayuda a ver por qué un tratamiento que estimula el colágeno tiene sentido justo en esta etapa.
Qué zonas trata y qué puedes esperar
Thermage FLX puede aplicarse en distintas zonas del rostro y también del cuerpo. Las más habituales son la cara y el óvalo facial, el contorno de ojos —una zona delicada donde la piel es especialmente fina— y el cuello. En el cuerpo también se utiliza para mejorar la firmeza en zonas donde la piel ha perdido tensión.
En cuanto a lo que puedes esperar: parte del efecto tensor se aprecia de forma temprana, pero el resultado se va construyendo de manera gradual conforme tu piel genera colágeno nuevo. No es un tratamiento de “resultado instantáneo garantizado”, sino un proceso biológico que se desarrolla con el tiempo y que responde de forma distinta en cada persona.
Cómo es una sesión en nuestras clínicas de Vigo y A Coruña
En Graziella Moraes, Thermage FLX lo realizan nuestras doctoras dentro de nuestros protocolos médicos. Todo empieza por una valoración, en la que estudiamos tu piel, el grado de flacidez y si eres una buena candidata. Solo entonces se planifica la sesión, adaptando la aplicación a tu caso concreto. Es un tratamiento que no requiere baja, de modo que puedes retomar tu rutina sin apenas interrupciones.
¿Es Thermage FLX para ti? La valoración previa manda
Como decimos siempre, ningún tratamiento es universal. Thermage FLX puede ser una gran opción si buscas reafirmar la piel sin cirugía y tienes una flacidez leve o moderada, pero solo una valoración médica puede confirmarlo. En consulta valoramos tu piel, tus expectativas y si este tratamiento —solo o combinado con otros— es realmente el más adecuado para ti. Elegir siempre un profesional médico no es un detalle: es lo que marca la diferencia en un tratamiento como este.
Si te ronda la idea y quieres saber si es tu tratamiento, pide tu cita de valoración en nuestras clínicas de Vigo o A Coruña y lo vemos juntas.
Dra. Graziella Moraes
En Graziella Moraes cuidamos tu piel con tratamientos que buscan resultados naturales, en sintonía con tus propios procesos. Te esperamos en nuestras clínicas de Vigo y A Coruña.